Jóvenes inmigrantes se movilizan al Congreso de EEUU para exigir protección legal urgente

Washington. Agencias. | 6 diciembre de 2017


Cientos de jóvenes inmigrantes y sus familias comenzaron a congregarse frente al Congreso de Estados Unidos en una movilización para exigir una protección legal definitiva ante el fin del programa migratorio DACA dictaminado por el presidente Donald Trump.

Los manifestantes de organizaciones de todo el país llegaron a la terminal de la ciudad y peregrinaban en un frío mediodía hasta el parque norte del edificio del Congreso, el Capitolio, en torno a un escenario previsto para los oradores principales.

"Soy una "dreamer" (soñadora), pero no estoy acá solo por mí, sino también por mis papás, los primeros soñadores que vinieron aquí y por toda la comunidad", contó a esta agencia Alejandra Salinas, de 23 años, quien viajó 14 horas desde Tampa, Florida (sudeste), para estar en la protesta.

Los carteles pedían así "defender a los dreamers", nombre con el que se conoce a los jóvenes que llegaron al país siendo niños en forma ilegal, pero también a los 11 millones de inmigrantes irregulares que residen en Estados Unidos.

Nutridos grupos coreaban consignas que han impulsado al movimiento por los derechos de los inmigrantes desde hace años, como "indocumentado, sin miedo" y "sí se puede", en español, inglés e incluso en coreano.

La movilización fue convocada por las organizaciones de inmigrantes más grandes del país, entre las que están United We Dream, con 55 grupos afiliados en 26 estados, The New Immigration Coalition, que reúne a 200 grupos del estado de Nueva York y la coalición Our Dream, que nuclea a una decena de grupos en todo el país.

El objetivo principal es demandar a los congresistas que incluyan en el presupuesto federal que debería acordarse antes del viernes, la Dream Act, un proyecto de ley bipartidista que otorga un camino a la ciudadanía a los beneficiarios del DACA (siglas en inglés de Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia).

Se esperaba una convocatoria de miles de personas, 10.000 según los organizadores, con autobuses que transportaban a inmigrantes y los llamados "aliados" desde distintos estados del país como Arizona (oeste), Florida (sur), California (oeste) y Nueva York (este).

El programa fue establecido en 2012 por el entonces presidente Barack Obama (2009-2017) para otorgar una protección temporal a 800.000 jóvenes que ingresaron al país siendo niños ilegalmente.

Los jóvenes llevaban pecheras con números, 390, 410 o 0, como símbolo de los días que les restan hasta que queden desprotegidos y sujetos a deportación.

"Mi lista de deseos de Navidad: una Dream Act, salvar el TPS (programa migratorio para inmigrantes de países en riesgo), mantener a las familias unidas, un camino a la ciudadanía, justicia para millones de jóvenes inmigrantes", decía uno de los carteles.